Los espejos retrovisores son de una gran ayuda para circular con seguridad, pero no nos permiten ver todo lo qué sucede en el entorno de un vehículo. Sin duda, el ángulo muerto de visión supone un riesgo en la conducción, especialmente para usuarios vulnerables como los motoristas. Por ello, desde la Fundación AMV ofrecemos unos consejos para intentar evitar los también conocidos como puntos ciegos.

ángulo muerto

Quienes han pasado por la autoescuela es probable que hayan tenido que contestar a esta pregunta en un test: ¿Qué es el ángulo muerto?

A. Es una parte de los coches que puede producir accidentes.

B. Es una zona sin visibilidad que tiene el conductor al tomar una curva.

C. Es una zona alrededor del vehículo que no se ve con los retrovisores.

¿QUÉ ES EL ÁNGULO MUERTO DE UN VEHÍCULO?

Para aquellos que tengan alguna duda, la respuesta correcta es la C. En todos los vehículos existen ángulos muertos o puntos ciegos. Aunque los espejos retrovisores nos ayudan a tener una visión de lo que sucede en nuestro entorno, la información que nos aportan no es completa.

Si otro vehículo se sitúa en uno de los ángulos muertos del nuestro y no advertimos su presencia, es muy probable que se produzca un accidente si decidimos cambiar de carril o realizar un giro. En el caso de los automóviles, los vehículos comerciales, los autobuses o los camiones, las consecuencias pueden ser especialmente graves si quienes están en su ángulo muerto son los conductores de motos, ciclomotores o bicicletas. ¡O incluso un peatón!

Afortunadamente, ya sea de serie o como equipamiento extra, los automóviles de hoy en día cuentan con detectores de ángulo muerto. Y desde 2007, la normativa europea obliga a que los camiones monten retrovisores con un campo de visión más amplio que los convencionales. Una medida que ha contribuido a que descienda el número de accidentes de tráfico en los que se han visto implicados camiones y motociclistas, ciclistas o peatones.

¿CÓMO EVITAR EL ÁNGULO MUERTO EN MOTO?

Comprometidos con la seguridad vial, y especialmente sensibilizados con el colectivo de los motoristas, desde la Fundación AMV brindamos los siguientes consejos a los usuarios de motos y ciclomotores para que, en la medida de lo posible, eviten situarse en el ángulo muerto de otros vehículos:

  • Circulación detrás de un vehículo. Como norma general, cuando circulemos detrás de un vehículo debemos ocupar la parte central del carril. Si el vehículo que nos precede dispone de retrovisor interior y superficie acristalada en la parte trasera, seremos mucho más visibles. A esto último también ayudará que utilicemos un casco homologado y equipamiento con colores claros y propiedades reflectantes.
  • Esquinas traseras del vehículo. Suelen ser las zonas de un vehículo más penalizadas por el ángulo muerto. Es decir: son las partes que quedan fuera del alcance del campo de visión de un conductor. Por dicho motivo, cuando se circule en paralelo con otros vehículos se debe evitar hacerlo a la altura de esas zonas –especialmente, de la izquierda–.
  • Maniobras de adelantamiento. Sin duda, se trata de una de las más peligrosas. Por ello, siempre se han de extremar las precauciones a la hora de realizarla. Teniendo en cuenta que el ángulo muerto impide ver con claridad todo el lateral de un vehículo, es aconsejable colocarse enfrente del espejo retrovisor del vehículo que nos precede. Y, lógicamente, también señalizar la maniobra con el intermitente. Así nos aseguraremos que su conductor nos ve y podremos adelantar con seguridad.
  • Accionar el claxon. El Reglamento General de Circulación deja claro que no está permitido el uso inmotivado o exagerado de señales acústicas. Pero si creemos que un conductor no ha advertido nuestra presencia, utilizar el claxon puede aportarnos un extra de seguridad.

¿QUÉ HACER PARA REDUCIR NUESTRO PROPIO ÁNGULO MUERTO?

Poniendo en práctica los anteriores consejos estaremos en situación de evitar el ángulo muerto de otros vehículos. Pero, ¿qué sucede con el de nuestra moto? ¿Qué podemos hacer para tener un mayor campo de visión mientras conducimos?

  • Ajuste de los espejos retrovisores. Para algunos, los espejos retrovisores tienen, sobre todo, una función estética. Pero están ahí para ayudarnos a circular con mayor seguridad. De hecho, forman parte de los elementos de seguridad activa de un vehículo.
  • Retrovisores de mayor tamaño. Poco a poco, los avances del sector del automóvil van llegando al mundo de las dos ruedas. Es el caso del asistente de visión lateral. Pero, de momento, su aplicación es limitada. Si deseamos un mayor campo de visión, como punto de partida tendremos que adquirir unos espejos retrovisores más grandes.
  • Espejitos adicionales. Asimismo, en el mercado se comercializan unos espejitos para eliminar el ángulo muerto que se colocan en los extremos de los espejos retrovisores de la moto. Al igual que sucede con los conductores de automóviles, muchos motoristas los usan para tener un mayor campo de visión.
  • “Escanear” el entorno. Tal y como explicamos en el vídeo “Consejos para una conducción en moto por ciudad”, cuando montamos en moto es esencial que “escaneemos” constantemente nuestro entorno. Una mirada hacia los lados o incluso hacia atrás nos ayudará a tener un mayor control de la situación. Pero siempre debemos procurar que sean “escaneos” rápidos para no desviar la atención de la calzada.
  • Casco de moto con retrovisor. Integrado o instalado posteriormente, lo cierto es que ya es posible disfrutar de cascos con sistema de visión panorámica. Un invento que nos evitará esas miradas laterales o hacia atrás para “escanear” lo que sucede en nuestros ángulos muertos y detrás de la moto.

¿Y QUÉ SUCEDE CUANDO SOMOS AUTOMOVILISTAS?

Por último, no debemos olvidar que muchos motoristas también son automovilistas. De hecho, es posible que algunos permanezcan más tiempo al volante que al manillar. En cualquier caso, tanto por nuestra propia seguridad como por la de usuarios vulnerables como motoristas, ciclistas y peatones, es conveniente tener en cuenta estas recomendaciones para evitar el ángulo muerto cuando conducimos un coche:

  • Ajustar correctamente los espejos retrovisores. Nos los enseñaron en la autoescuela. Antes de conducir un automóvil hay que comprobar los reglajes del asiento, el volante y los espejos retrovisores. Una regla de oro para circular con seguridad. Con el coche parado y en terreno llano, el retrovisor interior tiene que estar centrado respecto a la luneta trasera. Y los espejos retrovisores laterales han de ajustarse hasta que deje de verse la carrocería del vehículo.
  • Señalización de maniobras con los intermitentes. ¿Vamos a adelantar o a realizar un giro? Antes hay que mirar por los espejos retrovisores y señalizar la maniobra con el intermitente que corresponda. Si otros conductores advierten cuál es nuestra intención, extremarán las precauciones.
  • ¡Ojo con las rotondas! Hace muchos años que están entre nosotros. En la autoescuela nos enseñaron cómo se debe circular en ellas. Pero de la teoría a la práctica, la cosa es bien distinta… Debido a los ángulos muertos, y a los conductores que circulan en ellas “en diagonal” y sin respetar los carriles, en las rotondas hay un gran riesgo de colisión.
  • “Escanear” el entorno. Ya lo hemos visto en el apartado anterior. En el coche, adelantar el cuerpo al mirar por el espejo retrovisor, girar la cabeza o echar un vistazo con el rabillo del ojo nos permitirá saber si hay algún vehículo en el ángulo muerto. Tenemos que ser rápidos y no distraernos.
  • No situarse en el ángulo muerto de otros vehículos. Lo explicado en el apartado “¿Cómo evitar el ángulo muerto en moto?” es perfectamente válido para la conducción en automóvil.
  • Detector de ángulo muerto. Si nuestro coche dispone de él, una señal luminosa y/o acústica nos avisará de la presencia de vehículos en los laterales.

Para finalizar, conviene recordar que para ver con nitidez lo que sucede en nuestro entorno también es muy importante revisarse la vista periódicamente. Sin embargo, según un reciente estudio, el 50% de los conductores afirma no hacerlo y muchos son conscientes de tener problemas de visión. Un tema preocupante que abordaremos en un futuro post.

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