Con el nuevo límite de velocidad de 90 km/h se pretende reducir el número de víctimas en las carreteras convencionales. Si aún no la conoces, desde la Fundación AMV te explicamos cómo nos afecta esta nueva medida.

La velocidad y sus peligros

Siete de cada 10 accidentes de tráfico con víctimas tienen lugar en las carreteras convencionales, en las que cada año fallece en torno a un millar de personas. Y en ellas, la velocidad inadecuada –normalmente, excesiva– suele ser la causa del 20% de los siniestros.

Por dicho motivo, a finales de 2018 se aprobó la modificación del artículo 48 del Reglamento General de Circulación referido a los límites de velocidad. En concreto, el anuncio se hizo público el 28 de diciembre. Y aunque fueron muchos los que creyeron que se trataba de una inocentada, no lo era. Con la llegada de 2019, la velocidad máxima general en las carreteras secundarias se reduciría de 100 a 90 km/h.

Concretamente, el pasado 29 de enero entró en vigor la modificación del Reglamento General de Circulación. Un cambio que obligó a cambiar la señalización en miles de kilómetros de la red viaria española. Para ser exactos, el nuevo límite de velocidad afectó a más de 2.700 señales de tráfico ubicadas en más de 10.000 kilómetros de carreteras convencionales.

¿A qué tipo de vehículos afecta esta nueva limitación?

Sin embargo, esta medida no afectará por igual a todo tipo de vehículos, aunque la mayoría sí deberá contemplar el nuevo límite genérico de velocidad. Si todavía no lo tienes claro, estos son los vehículos obligados a respetar el límite de 90 km/h tras la modificación del artículo 48 del Reglamento General de Circulación.

  • Turismos.
  • Motocicletas.
  • Autocaravanas con una masa máxima autorizada (MMA) igual o inferior a 3.500 kilos.
  • Pick-ups.
  • Autobuses.
  • Vehículos derivados de turismo.
  • Vehículos mixtos adaptables.

En el caso de los camiones, las furgonetas, las autocaravanas con una MMA superior a 3.500 kilos, los vehículos articulados y aquellos con remolque, el límite de velocidad establecido en las carreteras convencionales es de 80 km/h. Y para los ciclomotores y las bicicletas, queda fijado en 45 km/h.

¿En qué casos se puede sobrepasar el límite de 90 km/h?

Respecto a cuándo se puede sobrepasar el límite de velocidad de 90 km/h, el nuevo artículo 48 del Reglamento General de Circulación señala lo siguiente:

  • En carreteras convencionales con separación física de los dos sentidos de circulación, el titular de la vía podrá fijar un límite máximo de 100 km/h para turismos, motocicletas y autocaravanas con MMA igual o inferior a 3.500 kilos.

Y en lo relativo a los adelantamientos, también se contempla un margen que posibilita superar el límite de 90 km/h para que dicha maniobra se realice con el margen de seguridad adecuado:

  • Las velocidades máximas fijadas para las carreteras convencionales que no discurran por suelo urbano podrán ser rebasadas en 20 km/h, por turismos y motocicletas, cuando adelanten a otros vehículos que circulen a una velocidad inferior a aquellas.

¿Qué se pretende con el cambio del artículo 48?

Obviamente, el principal objetivo de la bajada del límite de velocidad de 100 km/h a 90 km/h es reducir la siniestralidad en este tipo de vías. Y ello es así porque, como hemos comentado anteriormente, en ellas pierden la vida en torno a un millar de personas cada año. Unas cifras, ciertamente, alarmantes.

Según recuerdan desde la Dirección General de Tráfico (DGT), las carreteras convencionales han registrado entre el 75% y el 80% de las víctimas de tráfico en los últimos cinco años. En el caso de 2017, de las 1.321 personas que fallecieron en vías interurbanas, 1.013 perdieron la vida en carreteras convencionales, mientras que en 2018 el número de fallecidos fue de 877. En cuanto al tipo de accidente mortal, estos fueron los más frecuentes.

  • Salida de la vía (40%).
  • Colisiones frontales (27%).

Tal y como se ha señalado al inicio del presente post, muchos de los accidentes que se producen en las carreteras secundarias están relacionados con la velocidad excesiva, estrechamente vinculada a las pérdidas de control del vehículo.

¿Qué diferencia hay entre circular a 100 km/h y 90 km/h?

Sobre la velocidad excesiva, en la DGT tienen claro que no es lo mismo circular a 100 km/h que a 90 km/h. Y aunque en el post “Velocidad excesiva: ¿cómo influye en la conducción?” ya hemos explicado qué consecuencias puede tener sobrepasar los límites, este ejemplo específico es de lo más ilustrativo:

  • En condiciones óptimas, a 100 km/h se necesitan 84 metros para detener un vehículo. Es decir, más de lo que suele medir de ancho un campo de fútbol. Conviene tener en cuenta que la distancia aumenta casi un 70% con el suelo mojado.
  • Pero si circulamos a 90 km/h, esa distancia de frenado de 84 metros se reducirá a 70 metros.
  • Y también es preciso no olvidar que cuanta mayor sea la velocidad, menor será el campo de visión. A 65 km/h tenemos un ángulo de visión de 70 grados, que se reduce a 42 grados al circular a 100 km/h.

¿Con esta modificación convergemos con Europa?

Podría afirmarse que la modificación del artículo 48 del Reglamento General de Circulación nos acerca a las medidas adoptadas en el ámbito de la Unión Europa. En carreteras como las convencionales, en las que no suele existir una separación física de sentido, son muchos los países que, como España, han apostado por establecer un límite de velocidad de 90 km/h. En otros como Suecia y Países Bajos, el mismo es incluso menor: 80 km/h.

¿Y qué sucede si no respetamos los límites de velocidad?

Por todo lo expuesto, y aunque sean muchos los conductores que no hayan aceptado la medida de buen grado, podemos resumir que el nuevo límite de velocidad en las carreteras convencionales debe entenderse como un factor protector. A menor velocidad, menos probabilidades tendremos de sufrir un accidente de tráfico con consecuencias que podrían ser nefastas.

Y no superar los límites de velocidad, salvo los márgenes contemplados para los adelantamientos, también puede ahorrarnos muchos problemas. Sobrepasar los límites genéricos de velocidad se considera una infracción grave o muy grave. Y la misma conlleva la retirada de entre dos y seis puntos del carnet de conducir y una multa económica de hasta 600 euros.

Y ahí no queda la cosa. El Código Penal va más allá y tipifica como delito el rebasar los límites de velocidad en 60 km/h y 80 km/h en vías urbanas e interurbanas, respectivamente. En supuestos así, podríamos ser castigados con una pena de prisión de tres a seis meses, una multa de seis a 12 meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días. Y no podríamos conducir por un tiempo que oscilaría entre uno y cuatro años. ¡No lo olvides!

Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Una iniciativa de AMV Hispania