Existen diferentes homologaciones de cascos de moto, pero solamente una es válida en Europa. Un modelo con una certificación distinta puede ser menos seguro y, además, su utilización es motivo de sanción.

Casco de Moto Homologado

En el artículo “Equipamiento motero: en verano, ¡no te la juegues!” recordamos la importancia de utilizar el casco en cualquier época del año. Y también que, a diferencia de otros complementos de la equipación motera, su utilización es obligatoria en España. Concretamente, la norma que impone su uso es la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial , cuyo Reglamento General de Circulación , en su artículo 118(Cascos y otros elementos de protección), especifica:

“Los conductores y pasajeros de motocicletas o motocicletas con sidecar, de vehículos de tres ruedas y cuadriciclos, de ciclomotores y de vehículos especiales tipo “quad” deberán utilizar adecuadamente cascos de protección homologados o certificados, según la legislación vigente, cuando circulen tanto en vías urbanas como interurbanas”

“Cuando las motocicletas, los vehículos de tres ruedas o los cuadriciclos y los ciclomotores cuenten con estructuras de autoprotección y estén dotados de cinturones de seguridad, y así conste en la correspondiente tarjeta de inspección técnica o en el certificado de características, sus conductores y viajeros quedarán exentos de utilizar el casco de protección, viniendo obligados a usar el referido cinturón de seguridad cuando circulen tanto en vías urbanas como interurbanas”.

Y al hilo de este último párrafo, el artículo 119 (Exenciones) añade:

“Podrán circular sin casco las personas provistas de un certificado de exención por razones médicas graves. Este certificado deberá expresar su periodo de validez y estar firmado por un facultativo colegiado en ejercicio. Y deberá ser presentado cuando lo requiera cualquier agente de la autoridad responsable del tráfico”.
Así pues, queda claro que, mientras no se den los últimos supuestos, se ha de utilizar el casco. Y no hacerlo se considera una infracción grave que es castigada con la retirada de 3 puntos del carnet de conducir y una sanción económica. Además, como señala el citado reglamento, no sirve cualquiera y el casco que empleemos debe estar homologado o certificado. Pero, ¿cómo podemos saber si nuestro casco se ajusta a la legalidad?

¿Qué homologación tiene que tener un casco?

En el mercado existen distintas homologaciones de cascos de moto. Si nos centramos en Europa, en el Viejo Continente se tiene como referencia el denominado Reglamento número 22 sobre prescripciones uniformes relativas a la homologación de cascos de protección para conductores y pasajeros de motocicletas y ciclomotores. Por lo tanto, todos los cascos de motorista que se comercialicen en países como España tienen que ajustarse a sus principios.

Pero el Reglamento número 22 no es el único que dicta a los fabricantes qué características tienen que tener los cascos para estar homologados. Así, en el caso de EEUU nos encontramos con las homologaciones DOT y Snell. En cuanto a la primera, es una certificación que otorga el Departamento de Transporte (DOT, por sus siglas inglés) para indicar que un casco cumple los requisitos mínimos de seguridad. Y por lo que respecta a la segunda, se trata de uno de los estándares de la Snell Memorial Foundation, que, en el caso de los destinados a los cascos de motorista, son más estrictos que la homologación DOT.

Sin embargo, por muy seguro que sea un casco que haya superado las exigentes pruebas de la Snell Memorial Foundation o de cualquier otra entidad u organismo de países como Australia, Corea del Sur o Japón, por citar algunos ejemplos, el mismo no será considerado homologado o certificado en Europa, donde, como hemos comentado, la homologación se basa en el Reglamento número 22.

Con el transcurrir del tiempo, el texto original ha dado lugar a la norma ECE/ONU R22.05. Basándose en ella, y de cara a obtener la homologación necesaria para comercializarlos, los fabricantes someten a sus cascos a exhaustivos ensayos que van desde comprobar las características de la pantalla relativas a la resistencia, la visibilidad o la abrasión hasta la verificación del sistema de retención, la rigidez de la calota exterior o la absorción de impactos.

¿Cómo es una etiqueta de homologación?

Y una vez homologado, el casco debe ponerse a la venta con una etiqueta que acredita tal condición, una especie de DNI en el que se reflejan una serie de datos a través de letras y números.

  • En la parte superior de la etiqueta aparece la letra E dentro de un círculo, señal de que el casco se ajusta a la homologación europea. Y a continuación, un número. Este último nos dirá en qué país ha sido homologado –por ejemplo, si la homologación tiene lugar en España debe figurar E9 en la etiqueta–.
  • Y bajo la letra E y el número correspondiente encontraremos una línea con cuatro referencias. La primera de ellas, de dos números, nos indica bajo qué norma se ha realizado la homologación –por ejemplo, 05 revela que se trata de la última versión de la ECE/ONU R22–.
  • A continuación, el número de homologación del casco se representa con cuatro dígitos acompañados por una letra. La P se refiere a los modelos integrales y modulares que nos brindan una protección total; las letras N/P corresponden a los cascos que, aun cubriendo la mentonera, no la protege (es el caso de algunos modulares); la J distingue a los modelos de tipo “jet”; y la identificación P/J es una doble homologación que autoriza a circular con el casco modular abierto.
  • Por último, el número de serie del casco está interpretado por otros cuatro dígitos.

Uso correcto del casco para evitar sanciones

Es muy importante adquirir un casco homologado y utilizarlo correctamente. En este sentido, de nada serviría que un fabricante realizase pruebas para comprobar el funcionamiento del sistema de retención si luego este último se lleva desabrochado. En el supuesto de desprenderse de nuestra cabeza en caso de accidente, las consecuencias podrían ser fatales.
Continuando con el mal uso del casco, existen muchos ejemplos de motoristas que se han sorprendido cuando, al circular con su casco modular abierto, han sido advertidos y sancionados por los agentes encargados de regular el tráfico. Y ello es así porque, como hemos visto anteriormente, existen distintos tipos de cascos abatibles: P, N/P y P/J. Solamente los modelos con doble homologación P/J pueden utilizarse con la mentonera levantada.

Y, finalmente, un agente también podría sancionarnos si en un control de tráfico nos solicita que le mostremos la etiqueta del casco y comprueba que la misma refleja una homologación distinta a la europea. No suele ser muy habitual, pero para curarnos en salud y no vernos en la necesidad de “rascarnos” el bolsillo es aconsejable adquirir el casco en establecimientos especializados y comprobar que ha sido homologado en Europa.

Cuidado y mantenimiento del casco

Y una vez adquirido nuestro casco homologado, conviene cuidarlo para prolongar su vida útil. Porque aunque la fecha no esté reflejada en ellos como en los envases de los alimentos o las bebidas, los cascos de moto tienen caducidad . Concretamente, debido al deterioro de sus materiales, se recomienda cambiar de casco cada tres o cinco años.

Un periodo en el que se ha de tener especial cuidado y evitar que el casco sufra impactos –como, por ejemplo, al caer desde el asiento o el manillar de la moto–. Golpes que, a simple vista, podrían ser insignificantes pero que, una vez examinados por expertos, nos obligarían a adquirir un nuevo modelo.

Además, los cascos deben limpiarse periódicamente. Y para ello se ha de ser sumamente cuidadoso a la hora de desmontar la pantalla y el interior o de seleccionar los materiales a utilizar. En definitiva, hemos de mimar nuestro casco homologado, ya que se trata del mejor aliado que tenemos cuando montamos en moto y puede salvarnos la vida en caso de accidente. Y reemplazarlo por otro nuevo transcurridos unos años. Así nos aseguraremos de contar con un modelo más moderno y seguro.

Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *