Adoptar una correcta posición en nuestra motocicleta o scooter nos permitirá disfrutar de una conducción cómoda y segura. Pensando en quienes se incorporan al mundo de las dos ruedas, ofrecemos unos consejos prácticos para que sepan cómo se debe colocar el cuerpo sobre la moto.

Al concluir las charlas de educación vial que imparte la Fundación AMV en los centros de Educación Secundaria Obligatoria (ESO), los alumnos que asisten a ellas son obsequiados con el manual “Técnicas básicas de seguridad en motocicletas”. Sin duda, se trata de un magnífico y didáctico complemento que permite a los alumnos enriquecer sus conocimientos para que, una vez aprobado el carnet, puedan conducir su moto de forma segura.

Uno de los contenidos del citado manual está dedicado, al igual que el vídeo que acompaña al presente artículo, a la posición en la motocicleta. Se trata de algo esencial que desde la Fundación AMV también abordamos a través de cursos de conducción, ya que en función de la postura que adoptemos manejaremos el vehículo con mayor o menor seguridad.

Y si bien es cierto que en el mercado existen distintos tipos de motos –desde scooters hasta motocicletas deportivas, clásicas, custom, maxi-trail, naked, touring, etc.– y que cada uno requiere una posición específica, no lo es menos que poniendo en práctica una serie de pautas alcanzaremos nuestro objetivo: lograr una postura natural y cómoda.

Posición correcta en un scooter

Sin duda, el concepto de movilidad en las grandes ciudades está cambiando. Con el objetivo de crear entornos más sostenibles, los consistorios están penalizando o restringiendo el uso de los vehículos más contaminantes y fomentando la utilización de los que generan menos emisiones. Entre estos últimos figuran los scooters –de manera especial, los de 125 cc–, ya que pueden ser conducidos por los titulares del carnet B de coche. Usuarios con poca o ninguna experiencia al manillar y que, de la noche a la mañana, se enfrentarán a la “jungla” del tráfico urbano.

Y para hacerlo con garantías es muy recomendable que participen en un curso de conducción segura, puesto que, entre otras nociones, en una jornada de formación aprenderán a adoptar una posición correcta sobre el scooter. Al respecto, y como norma general, han de considerarse los siguientes aspectos:

  1. En primer lugar, el scooter debe encontrarse estacionado sobre una superficie nivelada y apoyado sobre el caballete central o la pata de cabra.
  2. Al colocarnos en el asiento adoptaremos una posición natural y relajada, erguida pero no similar a un mástil… Conviene tenerlo muy presente, puesto que la tensión muscular, además de provocarnos rigidez y dolor en el cuello, los hombros, la espalda, los riñones y los brazos, es enemiga de la conducción segura. Al respecto, la naturalidad y la relajación serán nuestras mejores aliadas.
  3. Es muy importante lograr un óptimo centro de gravedad para no comprometer la estabilidad de la moto.
  4. Los pies han de descansar a ambos lados de la plataforma mientras se conduce, pues, de lo contrario, corren el riesgo de quedar enganchados durante la marcha. Si fuese así, podría producirse una fractura en el pie o una lesión en la rodilla y, además, una caída.
  5. Al igual que los pies, las rodillas han de permanecer separadas. Por dicho motivo, además de por la poca protección que ofrece en caso de caída, no es recomendable manejar un scooter con falda. Conducir con las rodillas juntas puede afectar al equilibrio del vehículo y la movilidad de nuestras piernas al girar la dirección en radios reducidos.
  6. Ya que nos hemos referido a las piernas, deberán formar un ángulo de 90 grados, aproximadamente.
  7. En cuanto a la mano derecha, es aconsejable que los dedos índice y corazón descansen sobre la maneta encargada de accionar el freno delantero. Una recomendación igualmente aplicable a la mano izquierda para gestionar el freno trasero de forma rápida y eficaz, sobre todo si el scooter carece de sistema de frenada combinada (CBS) o de sistema antibloqueo de frenos (ABS), dos “ángeles de la guarda” que forman parte de la seguridad activa.
  8. Y por lo que respecta a los brazos, han flexionarse ligeramente, mientras que los codos no deben estar muy separados del cuerpo.

Posición correcta en una motocicleta

A diferencia de los scooters, las motos convencionales tienen el motor en una ubicación más adelantada –por lo tanto, el reparto del peso es diferente– y su concepto es bien diferente al contar con maneta de embrague en el puño izquierdo y palancas para cambiar de marcha (con el pie izquierdo) y accionar el freno trasero (con el pie derecho).

Una vez familiarizados con el diseño y las peculiaridades de las motocicletas, para lograr una posición preventiva se deben llevar a la práctica estos consejos básicos:

  1. Los pies han de descansar en los estribos y no apuntar nunca hacia el suelo. Concretamente, se tiene que apoyar la zona media de la planta para que los accionamientos sobre las palancas del cambio y del freno trasero sean más rápidos y seguros.
  2. Al hilo del punto anterior, una posición incorrecta del pie izquierdo ralentizará el cambio de marchas y puede provocar una reducción de velocidad de forma involuntaria. Además, una mala postura del pie sobrecargará los músculos de la pierna y acabará provocando cansancio.
  3. Y por lo que respecta al pie derecho, una posición incorrecta ralentizará el accionamiento de la palanca del freno trasero y podría dar lugar a acciones de frenado involuntarias por agotamiento muscular.
  4. Por su parte, las piernas han de flexionarse de tal forma que las rodillas queden pegadas al depósito de combustible, sobre el que también descansaremos la zona abdominal.
  5. Y, como hemos comentado anteriormente, las motos cuentan con maneta de embrague en el puño izquierdo. Mientras no se accione, la mano debe envolver a este último para garantizar un mayor control de la dirección.

Ejercicios para prevenir lesiones en moto

Queda claro, pues, que adoptar una posición correcta y natural tanto en scooter como en motocicleta nos ayudará a conducir nuestro vehículo con mayor seguridad y también a que nos fatiguemos menos. Pero una postura preventiva no bastará si deseamos que una experiencia placentera acabe convirtiéndose en un hábito tortuoso y doloroso.

Por ello, los expertos consultados por la Fundación AMV recomiendan realizar una serie de ejercicios específicos para prevenir lesiones en moto, sobre todo si se va a llevar a cabo un viaje de larga distancia. Si es así, antes de emprender la marcha es aconsejable movilizar las principales articulaciones del cuerpo: tobillos, rodillas, caderas, columna, hombros, codos y muñecas.

A continuación, y con el objetivo de prevenir lesiones, también es recomendable hacer ejercicios como sentadillas (agacharse flexionando las rodillas y levantarse), fondos de brazos (apoyándonos en la pared o en la propia moto), subir y bajar de un escalón alto con una pierna o realizar movimientos de tracción (como, por ejemplo, remo inclinado).

Y cada dos horas o 150/200 kilómetros hay que parar en una estación o área de servicio para dar un pequeño paseo que ayude a desentumecer los músculos y estirar las partes del cuerpo que notemos más tensas –cuádriceps, isquiotibiales, lumbares, pectorales, cuello, antebrazos y manos–. Finalmente, una vez en el destino se aconseja volver a andar unos minutos y realizar estiramientos estáticos de los músculos.

En definitiva, adoptar una posición correcta sobre nuestra moto o scooter nos permitirá disfrutar de su conducción de manera más placentera y segura. Es vital que no relajemos y nos sentemos frente al manillar de forma natural y sin tensión. Y si a los consejos expuestos sumamos unos ejercicios preventivos antes, durante y después de un viaje, nos cansaremos menos y evitaremos posibles lesiones.

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