Si deseamos conducir una moto con lluvia, es preciso que tengamos en cuenta una serie de consejos relativos al equipamiento, la puesta a punto y la conducción con el objetivo de circular de la forma más segura posible.

conducir moto con lluvia

Con la llegada del otoño y el invierno hace acto de aparición la lluvia, tan necesaria para que se incremente el nivel de agua embalsada pero realmente incómoda y peligrosa a la hora de conducir. En el caso de los motoristas, cuando comienza a llover se convierten en usuarios más vulnerables, ya que disminuye la visibilidad y el asfalto empieza a asemejarse a una pista de patinaje.

Sin embargo, la lluvia no debe atenazarnos. Extremando las precauciones, utilizando el sentido común y poniendo en práctica una serie de consejos, también podremos desplazarnos en moto en los días más desapacibles del año.

Equipamiento: complementos para conducir una moto con lluvia

Y para hacerlo de la forma más segura posible, lo primero que tendremos que hacer, tal y como explicamos en el vídeo que encabeza estas líneas, es prestar especial atención a nuestro equipamiento.

Desde el casco hasta las botas, se comercializan un sinfín de artículos para las estaciones más frías y lluviosas del año aptos para todos los bolsillos. Pero llegado el momento de adquirirlos, es esencial que seleccionemos complementos impermeables y con inserciones reflectantes –estas últimas nos harán más visibles ante el resto de conductores–. A continuación, repasamos los más indicados:

  • Casco integral o abatible. Cuando llueve se desaconseja utilizar un casco abierto o de tipo “jet”. De cara a protegernos de la lluvia y del molesto espray de agua de los vehículos que nos preceden, lo recomendable es usar un casco integral o abatible. Independientemente del modelo elegido, el casco debe estar homologado y es muy importante que no se empañe para garantizarnos un óptimo campo de visión. Y con el objetivo de lograr esto último, el conocido como “pinlock” se ha convertido en el método más popular y efectivo para combatir el vaho.
  • El chubasquero, imprescindible. En cualquier época del año es vital equiparse correctamente. Por lo tanto, en nuestro equipamiento motero no pueden faltar la chaqueta y el pantalón con protecciones. Y aunque en el mercado hay prendas con unos elevados estándares de impermeabilidad, la utilización de un chubasquero por encima de ellas nos protegerá aún más de la lluvia. Los modelos actuales para motoristas se pliegan y guardan en una pequeña bolsa, facilitando así su transporte.
  • Las manos, siempre secas. Unos guantes concebidos para combatir la lluvia, y con diseño de caña larga para evitar filtraciones de agua, nos ayudarán a mantener nuestras manos secas. Y si deseamos protegerlas más y no ver mermado el tacto con los puños y las manetas, siempre nos quedará el recurso de usar unas manoplas o unos guantes o puños calefactables.
  • Calzado específico. Asimismo, también debemos resguardar nuestros pies del agua y las bajas temperaturas con un calzado apropiado. Conviene recordar que, según la Asociación de Constructores Europeos de Motocicletas (ACEM), el calzado específico para motoristas brinda un factor de protección del 93%, muy superior al 50% de unos zapatos, mocasines o zapatillas deportivas de calle.
  • Mantas térmicas y delantales cubrepiernas. Por último, a nuestro equipamiento personal podemos sumar una manta térmica, con funda exterior impermeable y sistema antirrobo, o un delantal o peto cubrepiernas, con propiedades similares a la manta pero caracterizados por su facilidad de uso.

El mantenimiento de la moto es fundamental para conducir con lluvia

Pero de nada nos servirá disponer de un buen equipamiento si nuestra moto no se encuentra en perfecto estado de revista. Por ello, al igual que hicimos antes de las vacaciones de verano, con la llegada del frío y la lluvia es necesario llevarla a un servicio oficial posventa o un taller de confianza para que se ocupen de su mantenimiento. Sus profesionales revisarán los componentes que conforman la seguridad activa de la moto, haciendo especial hincapié en los neumáticos y los frenos.

  • Neumáticos: único nexo de unión con el asfalto. En función del estado y la presión de los neumáticos, nuestra moto se comportará con una mayor o menor seguridad cuando circulemos sobre asfalto mojado. Sin embargo, aún siendo muy importantes, no son los únicos aspectos que han de considerarse en la revisión de las cubiertas.

Unos neumáticos poco desgastados pero adquiridos hace años habrán perdido algunas de sus propiedades. Aunque a primera vista parezcan impecables, los fabricantes recomiendan que sean inspeccionados por un experto a los cinco años de haberlos montado en la moto y reemplazarlos por otros nuevos si tienen 10 años de antigüedad.

  • Objetivo: garantizar una frenada eficaz. En la revisión del equipo de frenos se comprueba el nivel y el estado del líquido, así como las pastillas, los discos y, en función del modelo, los tambores.

Además, desde la entrada en vigor de la norma Euro 4, las motos y los scooters con una cilindrada igual o superior a 125 cc deben equipar sistema antibloqueo de frenos (ABS), mientras que por debajo de la misma han de montar un sistema de frenada combinada (CBS). Sin duda, dos “ángeles de la guarda” que refuerzan la seguridad de los motoristas en días de lluvia.

  • Grupos ópticos: tan importante como ver lo es que nos vean. Anualmente, en las estaciones de la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) se detectan miles de defectos graves de iluminación en motos y ciclomotores. Si todos los grupos ópticos de nuestra moto funcionan correctamente, nos aseguraremos de contar con una óptima iluminación en los días de lluvia y también de que el resto de usuarios de la vía advierta nuestra presencia.

Conducción de motos con lluvia: más suave y racional

Y una vez en marcha, como indicábamos al inicio del presente post, se ha de conducir con responsabilidad y utilizando el sentido común. Sobre todo si circulamos con pasajero a bordo y si este último es un niño. A grandes rasgos, estos son los consejos de conducción que hemos de tener en cuenta los días de lluvia:

  • Anticipación. Debemos anticiparnos y prever los movimientos de los demás vehículos para evitar acciones bruscas que puedan provocar una caída.
  • Distancia de seguridad. Con lluvia tendremos menos visibilidad y el asfalto nos brindará un menor agarre. Si aumentamos la distancia de seguridad con el vehículo precedente, reaccionaremos con más antelación y evitaremos el molesto espray de agua que desprende.
  • Velocidad adecuada. La velocidad inadecuada o excesiva es una de las principales causas de accidente de tráfico en el colectivo de los motoristas. En días de lluvia es aconsejable reducirla para, entre otras consecuencias, evitar el temido aquaplaning. Este se produce cuando el neumático no es capaz de evacuar el agua que hay en el asfalto, lo cual se traduce en una pérdida de tracción y gobernabilidad de la moto.
  • Conducción suave. Los cambios de carril, la inclinación, la aceleración y la frenada han de realizarse más suavemente sobre suelo deslizante. En el caso de los frenos, el sistema ABS nos aportará un plus de seguridad.
  • Cuidado con las “trampas” urbanas. De manera especial en ciudad, el asfalto presenta numerosas “trampas” que se convierten en muy peligrosas durante las jornadas de lluvia. En días así es preciso extremar la precaución al circular sobre las marcas viales, los pasos de cebra, las rejillas de ventilación, las alcantarillas o las placas de metal, ya que suelen ser muy deslizantes. Y si es posible, ha de evitarse pasar por encima de un charco, puesto que el agua “embalsada” podría esconder un “cráter” que nos provocase una caída.

Para finalizar, es muy aconsejable que quienes se acaben de incorporar al mundo de la moto, sobre todo los automovilistas que deciden aparcar su coche y cambiarlo por una motocicleta o un scooter, participen en un curso de conducción segura. De esta forma, podrán enriquecer sus conocimientos y aptitudes de cara a circular con una mayor seguridad en todo tipo de condiciones, incluidas las jornadas de lluvia. Y por lo que respecta a los motoristas más veteranos, es igualmente recomendable que no bajen la guardia y participen en jornadas de formación continua.

En definitiva, conviene recordar que los motoristas somos más vulnerables cuando llueve. Pero si nos equipamos correctamente, nuestra moto se encuentra en perfecto estado y practicamos una conducción más suave y racional, podremos disfrutar de nuestra pasión incluso en esos días que invitan a quedarse en casa al lado de la calefacción.

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