Gracias a los cursos de conducción segura, tanto los motoristas novatos como los más experimentados aprenden nociones que les ayudarán a evitar situaciones de riesgo. Desde su creación en 2011, la Fundación AMV apoya este tipo de actividades para contribuir a la prevención de accidentes de tráfico.

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“La Dirección General de Tráfico (DGT) estudia bonificar con 2 o 3 puntos extra a los motoristas que hagan cursos de conducción segura”. El pasado mes de abril, los medios de comunicación se hacían eco de una de las iniciativas que se han planteado desde la DGT para intentar reducir la siniestralidad en el colectivo de los motoristas. Un deseo que, junto a otras medidas relacionadas con la seguridad vial, no podrá materializarse hasta que se conforme un nuevo gobierno.

Sin duda, se trata de una iniciativa plausible que permitiría a muchos usuarios alcanzar un saldo máximo de 17 o 18 puntos en su carnet de conducir. Y, lo más importante, adquirir nuevas nociones y mejorar sus aptitudes al manillar para evitar accidentes de tráfico. Porque, conviene no olvidarlo, detrás de un gran porcentaje de siniestros de circulación se encuentra el factor humano.

FORMACIÓN: UNA OFERTA CADA VEZ MÁS VARIADA

Afortunadamente, la formación para motoristas en España ha experimentado una evolución positiva en las últimas décadas. Hasta no hace demasiado tiempo, la mayoría de las clases se impartía en circuitos de velocidad y estaba orientada a la conducción deportiva.

En la actualidad, la oferta es más amplia y variada. Desde los cursos básicos de iniciación hasta los de trazado de curvas, pasando por los de perfeccionamiento, conducción en carretera o pilotaje off road, los usuarios pueden elegir distintas opciones de formación. Y lejos de ceñirse a un solo curso, lo aconsejable es que esta última sea continua. Por lógica, cuantos más conocimientos atesore un motorista a lo largo de su vida, más seguro circulará.

CURSOS DE CONDUCCIÓN SEGURA PARA INICIADOS

Como hemos visto, existen cursos de conducción para todo tipo de motoristas. Y si bien todos cumplen un papel muy importante, los de iniciación son especialmente recomendables. Más allá de lo aprendido en las clases prácticas de la autoescuela, es aconsejable que los motoristas novatos que se inician en el mundo de las dos ruedas participen en un curso de conducción segura. Y ello es así porque adquirirán una serie de conocimientos teóricos y prácticos que les ayudarán a desenvolverse con mayor soltura y seguridad.

Y como iniciados también debe considerarse a los automovilistas que deciden dar el salto del coche a la moto. Una de las ventajas del carnet B es que permite conducir distintos tipos de vehículos y acceder al mundo de las dos ruedas. Sin embargo, conducir un turismo no tiene nada que ver con circular con una moto. Sin experiencia, lo mejor es que quienes deciden “aparcar” su automóvil y subirse en un escúter o una motocicleta se pongan en manos de profesionales cualificados.

¡ADIÓS A LOS MALOS HÁBITOS!

Fundaciones, asociaciones, motoclubes, organismos oficiales… Desde diferentes ámbitos se aconseja a los motoristas intensificar la formación continua para reforzar aspectos vinculados a la seguridad vial. Al respecto, desde la Asociación Nacional de Empresas del Sector de Dos Ruedas (Anesdor) hacen hincapié en que los programas de formación continua son un medio muy efectivo en materia de prevención y seguridad vial.

En este sentido, los cursos de conducción segura ayudan a que los motoristas sean consientes de cuáles son los malos hábitos y errores más habituales que pueden ocasionar un accidente de tráfico. Entre ellos:

  • La velocidad excesiva o inadecuada. En el caso de la velocidad excesiva, dificulta la capacidad de anticipación, acelera la aparición de la fatiga, aumenta las probabilidades de sufrir una distracción y puede provocar agresividad.
  • El trazado incorrecto de las curvas. Existen cursos de conducción segura específicos para enseñar a los alumnos a trazar correctamente las curvas.
  • El desconocimiento de la técnica de frenado. No todos los motoristas saben detener correctamente su moto, sobre todo en superficies mojadas, ni cómo sacarle el mayor partido al sistema de frenada combinada (CBS) o al sistema antibloqueo de frenos (ABS).
  • La utilización del espacio. Está claro: en comparación con un automóvil, la moto facilita llegar antes al destino en el tráfico urbano. Pero, para lograrlo, algunos motoristas avanzan posiciones utilizando el carril contrario o zigzagueando entre vehículos. En un curso de conducción segura recuerdan que este tipo de comportamientos son muy peligrosos.
  • La capacidad de anticipación. En moto es esencial estar siempre alerta. Por ello, los profesionales de las escuelas de conducción recuerdan lo importante que es “escanear” el asfalto y también “mirar lejos” para reaccionar correctamente ante una situación de riesgo.
  • El uso de un equipamiento de motorista adecuado. Tanto en los meses más fríos del año como en verano, es de vital importancia equiparse correctamente. En las clases teóricas de los cursos de conducción segura advierten de las graves consecuencias que puede tener no utilizar un equipamiento de motorista adecuado.
  • Mantenimiento. Y más allá del factor humano, descuidar el mantenimiento de la moto también podría llegar a ocasionar un accidente. Los monitores de las escuelas de conducción hacen hincapié en lo importante que es acudir periódicamente a un servicio oficial posventa o un taller de confianza.

¿CÓMO ELEGIR UNA ESCUELA DE CONDUCCIÓN?

Por experiencia propia, podemos afirmar que de una jornada de formación siempre se extraen conclusiones positivas. Una vez finalizado un curso de conducción segura, son muchos los alumnos que muestran su satisfacción y afirman haber aprendido algo nuevo. Desde los novatos hasta los más experimentados, los motoristas suelen regresar a sus domicilios con algo más que un diploma: la sensación de ser conductores más seguros.

Llegado el momento de elegir una escuela de conducción, y aunque el aspecto monetario tenga su peso en la decisión final, lo mejor es informarse, ponerse en contacto telefónico o personal con sus responsables y solventar cualquier tipo de duda antes de inscribirse:

  • ¿Cuál es la trayectoria de la escuela de conducción? ¿Cuánto tiempo lleva dedicándose a su actividad? ¿A qué colectivos ha impartido formación?
  • ¿Cuáles son los cursos de conducción segura que conforman su oferta?
  • ¿Qué duración y tipo de clases y ejercicios contempla cada curso?
  • ¿En qué instalaciones lleva a cabo los cursos de conducción segura?
  • ¿Qué medidas toma para garantizar la seguridad de los motoristas inscritos? ¿Suministra protecciones para las clases prácticas?
  • ¿En el precio del curso se incluye algún tipo de seguro?

LA FUNDACIÓN AMV APUESTA POR LA FORMACIÓN

Desde su creación en 2011 con el objetivo de contribuir a la consecución de finalidades de interés social, la Fundación AMV ha llevado a cabo distintas iniciativas vinculadas a la conducción segura, la seguridad vial y la prevención de accidentes. Entre ellas, cabe destacar la organización de cursos de conducción segura para todo tipo de motoristas y también jornadas específicas para mujeres moteras.

Y lejos de conformarse con formar a quienes ya son motoristas, la Fundación AMV cuenta con un Proyecto de Educación Vial para Jóvenes. Ese interés por acercar la seguridad vial a los alumnos de Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO) y Formación Profesional (FP) ha sido recompensado con el ‘Premio Fomento de la Seguridad Vial en los Jóvenes’ concedido por la Fundación Deporte Alcobendas (Fundal).

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