· El piloto de la Fundación AMV se ha preparado durante meses con una cámara hipobárica para hacer frente a la altitud de Bolivia, donde algunas etapas se desarrollarán a 4.500 metros sobre el nivel del mar
·(VÍDEO) Descarga el vídeo de la altitud en el siguiente enlace: https://we.tl/kkrU7waegX

Deshidratación, dolor de cabeza, mareos, náuseas, vómitos, dificultad para dormir, descoordinación y alteraciones visuales son algunas de las reacciones fisiológicas del cuerpo humano como consecuencia de la exposición a la baja presión de oxígeno que se produce a gran altitud y que comienzan a manifestarse cuando se asciende a más de 2.500 metros de altitud. Unos síntomas que, a buen seguro, comenzarán a padecer algunos de los participantes del Dakar porque la competición transita a lo largo de cinco días por el Altiplano boliviano. La jornada de descanso programada hoy en La Paz, la capital más elevada del mundo (3.600 metros sobre el nivel del mar), sirve para comenzar a aclimatarse a la altitud antes de que el domingo los participantes tengan que hacer frente a las dunas a más de 3.500 metros de altitud.

Armand Monleón ha trabajado con una cámara hipobárica durante meses porque en las últimas ediciones del Dakar cada vez ha cobrado más peso este aspecto. El piloto de la Fundación AMV ha realizado entrenamientos en cámaras de oxígeno durante una hora y media cada día antes de comenzar la competición para no sentir el mal de altura en su cuerpo durante las etapas bolivianas, porque algunas de ellas se desarrollarán a 4.500 metros sobre el nivel del mar.

Armand Monleón, piloto de la Fundación AMV: “Desde hace unos años es muy importante en el Dakar preparar bien la altitud. Yo, personalmente, entreno con cámaras hipobáricas donde me adapto a saturar menos en sangre. La cámara hipobárica reduce la presión de aire, así que nosotros bajamos el nivel de saturación de oxígeno en sangre. Al tener menos oxígeno dentro del cuerpo, la recuperación es más lenta y el cerebro se vuelve más lento. Es importante estar bien adaptado a este tipo de situaciones y a estas sensaciones. Yo utilizo una máquina durante una hora y media al día, pero no durante todo el año. La utilizamos sólo durante unos meses antes del Dakar porque es un sistema que oxida mucho el cuerpo y las defensas bajan muchísimo. Hay que tener un buen equilibrio entre un buen entrenamiento y buenas defensas en el cuerpo. Hay pilotos que prefieren dormir en una tienda hipobárica y otros que prefieren utilizar la máquina durante una hora y media diaria. Hay pilotos que tienen la posibilidad de entrenar en altura. Cada uno tiene su sistema, pero todos utilizan un camino para llegar bien preparados. Es evidente que poder entrenar con la moto de rally a la misma altitud que en Bolivia es un trabajo de calidad excepcional. Con tienda o cámara hipobárica, nunca vamos a llegar a este nivel de perfección. Hay años que funciona perfectamente y estamos a un 90% de adaptación, pero también hay años que entrenando lo mismo estamos lejos de la adaptación requerida. El mal de altura afecta distinto cada vez que viajas a Bolivia”.

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Descarga el vídeo de la altitud en el siguiente enlace: https://we.tl/kkrU7waegX

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