Atascos, restricciones de circulación, estacionamiento regulado… Los automovilistas lo tienen cada vez más difícil para conducir en ciudad. Por ello deciden pasarse del coche a la moto. Pero antes deben tener en cuenta unos consejos para conducir seguros.

Aprendiz en moto en un curso de conducción segura para los que pasan del coche a la moto

Reducir las emisiones contaminantes. Ese es uno de los grandes objetivos y desafíos a nivel global. Y para lograrlo, se están impulsando iniciativas en diferentes frentes. Por lo que respecta a las grandes ciudades, los modelos de movilidad tradicionales están dando paso a otros muy diferentes. De ahí la aprobación de normativas municipales que restringen o prohíben el uso o estacionamiento de los vehículos menos respetuosos con el medio ambiente.

¿Qué ventajas aporta la moto en el entorno urbano?

Y en este nuevo escenario, las motos son, sin duda, protagonistas de la movilidad sostenible. Como ejemplo gráfico de vehículo poco contaminante, desde la Asociación Nacional de Empresas del Sector de Dos Ruedas (Anesdor) señalan que si reemplazara el 10% del parque de otros vehículos por motos, las emisiones de dióxido de carbono (CO2) se reducirían un 46%. Ilustrativo, ¿verdad?

Pero además, las motos, en comparación con otros vehículos motorizados, aportan más ventajas que las convierten en una opción ideal para realizar desplazamientos urbanos:

  • Si se aumentase el número de motos en circulación y se redujese el tráfico de otros vehículos, los atascos disminuirían considerablemente.
  • Las motos reducen los tiempos de los recorridos entre un 50% y un 70%. Y ello se traduce en menos emisiones contaminantes y en descongestión del tráfico.
  • A la hora de aparcar, las motos ocupan menos espacio que un turismo.
  • Frente a los automóviles, las motos consumen menos combustible.
  • El precio de una moto es inferior al de un coche. Y el dinero a pagar en concepto de contratación del seguro obligatorio y de mantenimiento también es menor.

¿Qué motos se pueden conducir con el carnet B?

Por todo lo expuesto, no es de extrañar que cada vez sean más los titulares del permiso de conducción B que decidan aparcar su automóvil y apostar por la moto como nuevo medio de transporte. Y ello sin necesidad de realizar un examen específico. Según el Reglamento General de Conductores:

  • Las personas que estén en posesión del carnet B, con una antigüedad superior a tres años, podrán conducir ciclomotores y motos de dos o tres ruedas con una cilindrada de hasta 125 cc, una potencia de 11 kW (15 CV) y una relación potencia-peso de hasta 0,1 kW/kg.
  • Y también motos homologadas como triciclos y cuatriciclos sin límite de potencia.

¿Cómo podemos saber cuál es el tipo de moto más adecuado?

Una vez que tenemos claro cuáles son las motos que podemos conducir con el carnet B, tocará elegir el modelo adecuado. Ya sea nuevo o de segunda mano, debemos asegurarnos de tomar la decisión correcta y evitar las compras por impulso, que, al igual que las prisas, son malas consejeras.

Es esencial seleccionar un establecimiento de confianza, explicarle al comercial del punto de venta qué uso le vamos a dar a la moto, valorar nuestro presupuesto, etc. También subirnos al modelo elegido, comprobar si nos sentimos cómodos, asegurarnos de que los pies llegan fácilmente al suelo… Y por último, realizar una prueba dinámica para saber cuál es su comportamiento.

Equipamiento de motoristas: ¿qué es obligatorio?

Después de comprar la moto que más se ajuste a nuestras necesidades, es preciso recordar que su nivel de protección no es equiparable al de un coche. De ahí que el equipamiento desarrollado para los motoristas sea tan importante y conforme su seguridad pasiva.

De la equipación motera, el único elemento obligatorio por ley es el casco. Y aunque la normativa no nos exija llevarlos, también es recomendable utilizar los siguientes complementos:

  • Chaqueta y pantalón con protecciones. En el mercado existen modelos para todo tipo de usos y preferencias, desde prendas con un estilo casual y urbano hasta las diseñadas para conductores de motos naked, clásicas, custom, deportivas, etc.
  • Guantes específicos. Como sucede con chaquetas y pantalones, hay que elegirlos en función de la utilización que les vayamos a dar. Y aunque sean muy “auténticos”, deben desecharse los que no protegen todos los dedos. Buena muestra de la importancia de los guantes homologados es que son obligatorios en Francia.
  • Calzado para motoristas. Es importante tener en cuenta que ofrece un 50% más de protección que los zapatos o las zapatillas deportivas convencionales.

El asesoramiento de profesionales nos ayudará a elegir el equipamiento apropiado tanto para los meses más fríos como para la primavera y el verano. En cualquier caso, es aconsejable seleccionar productos con colores claros y dotados de inserciones reflectantes. De esta manera, seremos más visibles para el resto de usuarios de la vía.

¿Se debe participar en un curso de conducción segura?

Pero el tener una moto en perfecto estado de revista y un buen equipamiento no garantizará que un automovilista circule con seguridad en su nuevo medio de transporte. Para que ello sea así, también es necesario considerar el factor humano. Y si hace tiempo que un conductor no monta en moto o no está familiarizado con su manejo, es conveniente que participe en un curso de conducción segura antes de aventurarse en el tráfico urbano.

Desde su creación, la Fundación AMV apuesta por este tipo de iniciativas. Después de una jornada de formación, un automovilista inexperto adquirirá una serie de nociones imprescindibles para conducir con seguridad. De manera especial, aprenderá a trazar las curvas, frenar correctamente, girar en zonas con poco espacio de maniobrabilidad, circular sobre firme irregular, etc.

Consejos básicos para conducir en moto con seguridad

Y, finalmente, lo aprendido en la jornada de formación habrá que ponerlo en práctica teniendo siempre presentes los siguientes consejos básicos de conducción:

  • Los intermitentes están ahí para usarlos. Tanto al iniciar la marcha como al realizar una maniobra, tenemos que advertir al resto de usuarios de la vía sobre cuáles van a ser nuestros movimientos.
  • La velocidad excesiva o inadecuada es uno de los principales motivos de accidente. Para correr, mejor un circuito.
  • Detrás de otro vehículo se debe dejar una distancia prudencial y no situarse en su ángulo muerto –zona lateral en la que un conductor no tiene visión– para evitar las consecuencias de una frenada imprevista o un giro para cambiar de dirección.
  • En moto se ha de tener un concepto de visión de 360 grados. Utilizar los retrovisores y girar la cabeza a ambos lados cuando sea posible nos facilitará visualizar casi todo nuestro entorno.
  • Ya que nos hemos referido a la vista, nos servirá para “escanear” el asfalto y anticiparnos a “trampas” como la pintura deslizante, las tapas de alcantarilla, las rejillas de ventilación, los baches, las manchas de aceite, etc.
  • Y, por supuesto, se han de respetar las normas de circulación: no se debe zigzaguear entre otros vehículos ni utilizar el carril contrario para avanzar posiciones en los atascos o ante un semáforo en rojo. Entre otras, ambas infracciones son muy peligrosas y pueden ocasionar un accidente de tráfico.

En definitiva, quienes aparcan su coche y apuestan por la moto están eligiendo un medio de transporte sostenible, rápido y económico. Sin duda, sus ventajas son muchas. Pero dicho cambio ha de realizarse con sentido común para conseguir que la experiencia sea satisfactoria y, sobre todo, segura.

1 comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *