Las altas temperaturas del verano no deben ser un impedimento para montar en moto. En los meses más calurosos del año, el equipamiento motero juega un papel esencial para disfrutar de nuestra compañera de aventuras con seguridad.

equiparse en verano
 

Sin duda, el verano invita a montar en moto. El buen tiempo y el mayor número de horas de luz solar propician que sean muchos los motoristas que se animen a realizar sus desplazamientos urbanos o de larga distancia sobre dos ruedas. Pero para conducir una moto con seguridad es preciso equiparse correctamente.

Conviene recordar que en primavera y verano se incrementa el número de motoristas que, entre otras lesiones, sufren erosiones y quemaduras en la piel. Y ello es así porque en los meses más calurosos se suele bajar la guardia y el equipamiento específico con protecciones es sustituido por ropa casual: camiseta, pantalón corto, falda, sandalias o chanclas…

Pues bien: pensando en la época estival, los fabricantes de equipamiento han desarrollado complementos que facilitan disfrutar de nuestra moto de forma cómoda y segura. Productos, por cierto, aptos para todos los bolsillos, por lo que el presupuesto no puede ser una excusa para ir bien equipados. Para aquellos que todavía no tengan claro cómo equiparse en verano, a continuación repasamos los principales accesorios que deben tener en cuenta.

 

El casco de motorista, obligatorio por ley

En España, el uso del casco de motorista es obligatorio por ley. En concreto, la norma que impone su utilización es la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, cuyo Reglamento General de Circulación especifica que “los conductores y pasajeros de motocicletas o motocicletas con sidecar, de vehículos de tres ruedas y cuadriciclos, de ciclomotores y de vehículos especiales tipo quad deberán utilizar adecuadamente cascos de protección homologados o certificados, según la legislación vigente, cuando circulen tanto en vías urbanas como en interurbanas”. En la actualidad, no hacer uso del casco se considera una infracción grave que es castigada con la retirada de 3 puntos del carnet de conducir y también conlleva una sanción económica.

De cara al verano, si bien los modelos integrales cada vez cuentan con mejores sistemas de ventilación, es aconsejable utilizar cascos abiertos. En el caso de los “jet”, son especialmente recomendables para circular por ciudad, mientras que los modulares o abatibles son muy indicados para los trayectos interurbanos o de largo recorrido –de ahí que sean tan apreciados por los mototuristas–.

A la hora de adquirir un casco para el verano conviene elegir un modelo con colores vivos o inserciones reflectantes que nos hagan más visibles al resto de usuarios de la vía y con pantalla ahumada o gafa solar retráctil integrada para hacer frente a la luz solar –sobre todo, al amanecer y al atardecer–. Independientemente del modelo elegido, podemos incrementar nuestra seguridad incorporándole una luz de freno y posición en la parte posterior.

 

Chaqueta con protecciones: nuestra segunda piel

Como hemos comentado anteriormente, en primavera y verano es cuando los motoristas sufren más erosiones y quemaduras en la piel. Por ello es tan importante contar con una chaqueta específica. Al respecto, desde la Asociación de Constructores Europeos de Motocicletas (ACEM) recuerdan que una prenda de calle de algodón, tejido vaquero, piel fina o nailon brinda un nivel de protección del 71%, mientras que en el caso de una chaqueta de motorista dicho factor supera el 90%.

Esta última debe proporcionar ventilación y seguridad a su usuario. Para tal fin, ha de contar con microperforaciones, inserciones de malla y cremalleras que regulen la entrada de aire y también con protecciones en, al menos, hombros, codos y antebrazos. Asimismo, es recomendable seleccionar un modelo que disponga de inserciones reflectantes, forro interior desmontable y bolsillos impermeables.

Al hilo de este último apunte, en verano no estamos exentos de que nos caiga un chaparrón… Como medida de prevención, es muy conveniente llevar un chubasquero reflectante en la guantera del scooter o en la mochila. Doblado y guardado en su funda ocupa muy poco espacio y nos sacará de un apuro en caso de lluvia.

 

Chalecos refrigerantes o con airbag: muy recomendables

Para combatir las altas temperaturas también existen prendas que se colocan por debajo de la chaqueta. Entre ellas se encuentran los chalecos refrigerantes, muy aconsejables para viajes de largo recorrido. Llenándolos de agua fría, y gracias a la ventilación y al proceso de evaporación, aportan una agradable sensación de frescor y posibilitan que la temperatura corporal baje varios grados. ¡Un invento!

Y ya que nos referimos a los chalecos, otra interesante alternativa para incrementar nuestra seguridad en verano es optar por uno con airbag incorporado. Este complemento se coloca por encima de la chaqueta, es muy ligero y no suele ser económico, pero en cuestión de protección no debemos escatimar. En caso de caída, nos será de gran ayuda para reforzar la protección del cuello, la espalda, el tórax o la clavícula. Si además es reflectante, mucho mejor.

 

Los guantes, ventilados y cerrados

Volviendo a los interesantes datos aportados por ACEM, la asociación pone de manifiesto que unos guantes específicos de motoristas incrementan el nivel de protección hasta en 10 puntos porcentuales en comparación con los complementos de calle elaborados en tejido vaquero, piel fina o nailon.

De cara al verano, se comercializan modelos ligeros, con perforaciones en el dorso de la mano o entre los dedos para garantizar una óptima ventilación y, muy importante, dotados de protecciones. ¡Ojo! En el mercado se comercializan modelos para usuarios de motos clásicas o de estilo “custom” que dejan la mitad de los dedos al descubierto. Estéticamente son “rompedores”, pero ante una caída no ofrecerán ninguna protección. Para este tipo de motocicletas existen guantes cerrados igual de atractivos y mucho más completos desde el punto de vista de la seguridad.

 

El pantalón corto o la falda, mejor para pasear

Continuando con el equipamiento motorista para el verano, está claro que el pantalón corto y la falda son prendas muy apropiadas para los meses en los que el calor aprieta. Pero, retomando un tema tan serio como el de las erosiones y las quemaduras en la piel, son malos compañeros de viaje de los motoristas.

Probablemente, el pantalón largo con protecciones sea la prenda motera menos cómoda para utilizar a diario. Sin embargo, su eficacia queda patente, una vez más, gracias a los datos aportados por ACEM. Así, mientras los modelos de calle ofrecen un nivel de protección del 65%, el de las prendas específicas para motoristas asciende al 96%.

En los centros especializados hay pantalones moteros para todos los gustos, desde vaqueros similares a los de uso cotidiano, pero dotados con forro interior de Kevlar para proteger las zonas de mayor fricción, hasta los diseñados para mototuristas. Como sucede con las chaquetas, es importante elegir prendas que propicien la circulación del aire y cuenten con protecciones homologadas e inserciones reflectantes.

Además, hay modelos “todo en uno” con distintas capas para utilizar durante las cuatro estaciones del año. En el verano se ha de utilizar la más fresquita, pero, en función de la geografía y las condiciones climáticas, se recomienda tener a mano el forro interior impermeable por si llueve…

 

Calzado específico: esencial para nuestra seguridad

Para finalizar, en el equipamiento motero para el verano también se debe prestar especial atención al calzado. En la época estival, ¿quién no se ha cruzado alguna vez con un motorista que conduce su scooter con chanclas o sandalias que dejan los pies completamente desprotegidos? En situaciones como la descrita, y a falta de un calzado específico, al menos deberían utilizarse unas zapatillas de lona cerradas.

Y aún así, puntualizan desde ACEM, un calzado casual –zapatos, mocasines, zapatillas de deporte, etc.– nos ofrecerá un factor de protección del 46%, muy por debajo del 93% del desarrollado para motoristas. Además, en función de cómo interprete un agente de tráfico el citado Reglamento General de Circulación, conducir con chanclas podría ser objeto de sanción…

Para curarnos en salud –nunca mejor dicho– y evitar una multa, para el verano existen botas de caña corta muy cómodas que protegen hasta el tobillo y disponen de protecciones, zonas reforzadas y, cómo no, perforaciones. En el supuesto de optar por otro tipo de calzado, debe procurarse que proteja lo más posible y que carezca de cordones.

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