Si presenciamos un accidente de tráfico tenemos la obligación de asistir a los heridos hasta la llegada de los servicios de emergencia. Pero hemos de hacerlo siguiendo las pautas del denominado Protocolo PAS (Proteger, Avisar y Socorrer).

Protocolo PAS

Si bien es cierto que el número de accidentes de tráfico con víctimas mortales o heridos de consideración ha descendido notablemente desde 1960 –primer año en el que comenzaron a recopilarse datos de siniestralidad vial en España–, anualmente continúan produciéndose muchos percances en las carreteras y calles de nuestro país. Sucesos en los que, debido a su vulnerabilidad, el colectivo de los motoristas suele ser uno de los más perjudicados.

En el supuesto de presenciar un accidente de tráfico en el que haya heridos, o vernos implicados en él, lo primero que debemos hacer es detenernos para prestar ayuda. Al respecto, conviene recordar que no auxiliar a un accidentado está castigado por el Código Penal como delito de omisión del deber de socorro. En concreto, su artículo 195 nos recuerda que:

  1. El que no socorriere a una persona que se halle desamparada y en peligro manifiesto y grave, cuando pudiere hacerlo sin riesgo propio ni de terceros, será castigado con la pena de multa de 3 a 12 meses.
  2. En las mismas penas incurrirá el que, impedido de prestar socorro, no demande con urgencia auxilio ajeno.
  3. Si la víctima lo fuere por accidente ocasionado fortuitamente por el que omitió el auxilio, la pena será de prisión de 6 a 18 meses; y si el accidente se debiere a imprudencia, la de prisión de 6 meses a 4 años.

Y, además, la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial especifica que “el usuario de la vía que se vea implicado en un accidente de tráfico, lo presencie o tenga conocimiento de él, está obligado a auxiliar o solicitar auxilio para atender a las víctimas que pueda haber, prestar su colaboración, evitar mayores peligros o daños, restablecer, en la medida de lo posible, la seguridad de la circulación y esclarecer los hechos”.

Una vez que queda claro que en materia de auxilio no nos podemos “escaquear”, ante un accidente de tráfico deberemos poner en práctica el denominado Protocolo PAS, cuyas siglas significan Proteger, Avisar y Socorrer. En esta ocasión nos ocuparemos de cómo actuar en caso de que el accidentado sea un motorista.

Proteger la zona y al accidentado

Siguiendo las pautas del Protocolo PAS, lo primero que tendremos que hacer es proteger la zona y al accidentado. Y por muy delicada que sea la situación, intentaremos actuar con calma y sentido común, ya que en supuestos así los nervios son malos consejeros y pueden llevarnos a tomar decisiones erróneas o fatales. A la hora de proteger, deberemos proceder de la siguiente manera:

  • Estacionaremos nuestro vehículo fuera de la calzada, a una distancia prudencial del herido y de tal forma que no entorpezca la circulación ni el paso de los vehículos de emergencia que acudan a la zona.
  • Seguidamente, encenderemos las luces de emergencia de nuestro vehículo. Y si es de noche o las condiciones de visibilidad son escasas, también dejaremos encendidas las luces de posición, tal y como indica el Reglamento General de Circulación.
  • Si viajamos en coche, la Dirección General de Tráfico (DGT) nos recuerda que es obligatorio señalizar la zona con los triángulos de preseñalización de peligro, salvo que las condiciones de circulación no permitan hacerlo, y que los triángulos deben estar homologados –han de tener inscrito el símbolo E9 y el código 27R03–.
  • La forma correcta de señalización es colocando un triángulo por delante del vehículo accidentado y otro por detrás, en ambos casos a una distancia mínima de 50 metros con el objetivo de que sean visibles desde 100 metros, al menos, por los conductores que se aproximen al lugar del siniestro. Y en calzadas de sentido único, o con más de tres carriles, bastará colocar un solo triángulo, como mínimo, 50 metros antes del vehículo.
  • Mientras nos movamos por la zona tendremos que llevar puesto un chaleco reflectante de alta visibilidad homologado –con marcado CE de conformidad europea–. Este complemento debe llevarse en el vehículo y utilizarse al salir de él en caso de emergencia. Y aunque los motoristas no están obligados a utilizarlo, por su utilidad y fácil almacenaje es aconsejable que guarden un chaleco reflectante en su motocicleta o escúter.
  • Por último, desconectaremos el motor de la moto accidentada si estuviese encendido. Y como medida preventiva, sobre todo si hubiese restos de carburante o lubricante en la calzada, evitaremos que se fume en la zona del siniestro.

Avisar a los servicios de emergencia

Una vez que hayamos protegido la zona, llegará el momento de llevar a cabo el segundo paso del Protocolo PAS: avisar a los servicios de emergencia. De ahí que desde organismos como la DGT hagan hincapié en que a la hora de realizar un trayecto en un vehículo a motor es muy importante que nuestro teléfono móvil tenga la batería cargada.

Como explicamos en el vídeo que acompaña al presente post, en España puede utilizarse de forma gratuita el número de teléfono 112 para solicitar, en casos como un accidente de tráfico, la asistencia de los servicios de urgencia sanitaria, de extinción de incendios y salvamento, de seguridad ciudadana y de Protección Civil.

Al igual que en la fase inicial del Protocolo PAS, al llamar al teléfono gratuito 112 deberemos mantener la calma, tener clara cuál es la situación y saber dónde nos encontramos para comunicar de forma precisa los datos más relevantes.

  • Cuando llamemos al 112 tendremos que identificarnos, describir el siniestro y precisar cuántas personas requieren asistencia sanitaria.
  • Con el objetivo de que los equipos de emergencia lleguen lo más rápidamente posible a la zona, detallaremos dónde se ha producido el accidente (nombre de la carretera y punto kilómetro, nombre de la calle, avenida o plaza y el número de la misma, etc.).
  • Y si la conexión telefónica llegase a cortarse, no debemos preocuparnos, ya que nos volverán a llamar desde el 112.

Socorrer: primeros auxilios

Durante la conversación telefónica con el 112, sobre todo si desconocemos cómo se debe actuar en una situación de primeros auxilios, es esencial que solicitemos unos consejos para materializar el último paso del Protocolo PAS. Por lo general, ante un accidente de tráfico en el que haya resultado herido un motorista, estas son las recomendaciones básicas que han de tenerse en cuenta a la hora de socorrer:

  • Un motorista accidentado puede sufrir un traumatismo vertebromedular. Por ello, desde la DGT recuerdan que sólo los especialistas sanitarios están capacitados para extraerle el casco. De cara a realizar maniobras de reanimación o asistencia médica de urgencia con efectividad y prontitud, algunos profesionales de la salud recomiendan el uso de cascos abatibles. Independientemente del tipo de casco utilizado, es recomendable levantar la pantalla para facilitarle la respiración al herido.
  • Con el fin de que no empeore a nivel emocional, a un accidentado se le tiene que transmitir tranquilidad y, a no ser que sea necesario, no hablarle de las heridas o lesiones que haya sufrido.
  • Aunque llegue a solicitarlo, a un herido no se le debe dar bebida, alimentos ni medicinas.
  • Y si el accidentado está sangrando o presenta quemaduras o abrasiones, lo mejor es ser cautos y, ante la duda de cómo actuar, volver a llamar al teléfono 112. Para prestar una primera atención de socorro, es muy recomendable llevar en el vehículo un botiquín de primeros auxilios.

No auxiliar a un accidentado puede salirnos muy caro si la justicia considera que hemos cometido un delito de omisión del deber de socorro. Por ello, ante un accidente de tráfico tenemos que ser solidarios y atender a los heridos siguiendo las pautas del Protocolo PAS hasta que lleguen los servicios de emergencia. En algunos casos, su vida puede depender de nosotros.

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