Cada año, miles de motos son “cambiadas de sitio” en nuestro país con el objetivo de ser vendidas por piezas o perpetrar delitos con ellas. Para evitar el robo de tu moto, conviene poner en práctica una serie de consejos.

Evitar Robo de Moto

Reglas fundamentales para evitar el robo de tu moto

Prevención, sentido común y un buen antirrobo. Poniendo en práctica estas tres reglas fundamentales no evitaremos completamente que nuestra moto sea presa de los amigos de lo ajeno, pero sí se lo pondremos más difícil. Conviene tenerlo en cuenta porque, según algunos estudios, en España se sustrae una moto cada 10 minutos. De manera especial en Madrid y en el arco mediterráneo (Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia y Andalucía), sobre todo durante las estaciones que más invitan a disfrutar de los vehículos de dos o tres ruedas: primavera y verano.

Como se suele decir, la seguridad no puede garantizarse al cien por cien. Pero ser precavidos nos ayudará a que los ladrones se lo piensen a la hora de “cambiar de sitio” nuestra querida compañera de aventuras. A través de estos consejos básicos podremos reforzar su protección.

10 Consejos para proteger tu moto de un hurto

  1. Al aparcar en la vía pública hay que cerciorarse, en primer lugar, de que está permitido hacerlo. De no ser así, cuando volvamos al sitio donde habíamos aparcado podremos llevarnos una desagradable sorpresa. En este caso no habrán sido los ladrones quienes nos hayan “sustraído” nuestra moto, sino la grúa. No será un robo, claro, pero el susto será importante y, además, nos tocará “rascarnos” el bolsillo para recuperarla… Por eso, ante la desaparición de una moto en la vía pública lo primero que tendremos que hacer es ponernos en contacto con la policía local y preguntar si el vehículo se encuentra en un depósito municipal.
  2. Si, por el contrario, está permitido aparcar en la vía pública, una buena medida de protección es intentar elegir una zona transitada.
  3. Al margen de si el lugar elegido para aparcar registra mucho o poco paso de personas, es aconsejable que la moto siempre esté a la vista de su propietario. De esta forma, desde las cristaleras de una vivienda, oficina, cafetería, etc., se podrá comprobar en cualquier momento que se encuentra “sana y salva”.
  4. Asimismo, como medida disuasoria es recomendable aparcar la moto en una zona que cuente con cámaras de videovigilancia o personal de seguridad privada.
  5. Y no menos importante, en la vía pública hay que ser especialmente precavidos y no aparcar nuestra moto junto a espacios accesibles para una furgoneta –por ejemplo, un área reservada para carga y descarga–, ya que los vehículos comerciales suelen ser utilizados por los ladrones para transportar las motos robadas.
  6. Después de aparcar la moto, es preciso bloquear el contacto y utilizar un antirrobo. Y aunque el baúl trasero o las maletas laterales cuenten con cerraduras de seguridad, no debemos dejar objetos de valor en su interior. Mejor llevar con nosotros el casco –bien protegido con su funda para que no se dañe–, el ordenador portátil o cualquier otro artículo que pueda ser “apetecible” para los ladrones.
  7. Siempre que el tipo de antirrobo lo permita, la moto debería anclarse a algún elemento sólidamente fijado al suelo (postes, farolas, horquillas, vallas…). Pero, ojo: dicha acción no puede llevarse a cabo en todos los municipios. Para evitar ser multados, antes tendremos que informarnos si está permitido encadenar el vehículo al mobiliario urbano.
  8. En el caso de los garajes privados, una de las soluciones más utilizadas es un anclaje específico fijado al piso.
  9. Si la moto va a estar mucho tiempo parada o va a invernar en la plaza de un garaje comunitario, es conveniente taparla con una lona para preservarla del polvo y, no menos importante, para que no llame la atención a los amigos de lo ajeno.
  10. Y si nuestra compañera de aventuras comparte plaza de garaje con un coche, otra interesante medida para protegerla es utilizar este último como obstáculo, de tal forma que la moto quede ubicada entre el automóvil y la pared.

Antirrobos de moto: Tipos y Características

Como comentábamos al inicio del presente post, la prevención, el sentido común y un buen antirrobo nos ayudarán a reforzar la seguridad de nuestra moto. Para aquellos que no estén familiarizados con los tipos de antirrobo existentes en el mercado, a continuación repasamos los más utilizados y sus principales características:

Antirrobos de disco. Muy populares por su precio, sencillo manejo y facilidad de transporte, “muerden” el disco de freno para impedir el movimiento de la moto y algunos pueden combinarse con cadenas. Es recomendable adquirir modelos con colores llamativos que nos recuerden que están puestos, una medida que contribuirá a que no iniciemos la marcha con el antirrobo puesto –de lo contrario, la caída estaría asegurada–. Algunos modelos “condenan” el acelerador y evitan emprender la marcha con el antirrobo colocado en el disco.

Antirrobos de horquilla. Tienen forma de U y facilitan tanto bloquear la llanta delantera como anclar la moto a un punto fijo –por ejemplo, como hemos visto antes, del mobiliario urbano–.
Antirrobos articulados. Son conocidos como antirrobos o candados de “pitón”. De la cadena de eslabones “de toda la vida” se ha pasado a un cable protegido por rótulas que puede anclarse a la llanta de la moto o al mobiliario urbano. Además, hay modelos específicos para scooters que bloquean la dirección.

Cadenas y anclajes. Estos dos elementos facilitan fijar la moto al suelo de un aparcamiento público o un garaje privado. En ambos casos, brindarán más protección si han sido fabricados en acero cementado. Habitualmente, las cadenas suelen comercializarse con candados específicos, si bien pueden combinarse con antirrobos de disco o de horquilla.

Cortacorrientes. Evitan que una moto pueda ponerse en marcha. Si no somos unos “manitas”, lo mejor es solicitar su instalación en un establecimiento especializado o en un taller de confianza.

Alarmas y localizadores GPS. Y ya puestos, en un centro especializado o en un taller de confianza será posible instalar un sistema de alarma. Los actuales avisan a través del teléfono móvil si la moto ha sido movida o golpeada, una alerta que también generan los localizadores GPS. Estos últimos, además, facilitarán hacer un seguimiento del vehículo en caso de robo para que pueda ser recuperado por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

Seguro de moto con cobertura de robo

Se estima que, anualmente, se roban en torno a 40.000 motos en nuestro país. Vehículos que acaban siendo desmontados para ser vendidos por piezas o utilizados para cometer delitos con ellos. Por eso es tan importante la prevención, el sentido común y contar con un buen antirrobo. Y dentro de la prevención y el sentido común cobra especial protagonismo el seguro de moto con cobertura de robo, que facilitará que la compañía aseguradora nos indemnice en caso de robo, hurto o apropiación indebida de nuestra moto. Si a todo lo expuesto sumamos esta garantía adicional a la hora de suscribir la póliza, dormiremos más tranquilos.

 

 

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