Los scooters de gasolina y los scooters eléctricos se han convertido en grandes aliados para realizar desplazamientos urbanos y contribuir a crear entornos más sostenibles. A través del presente artículo analizamos sus principales ventajas.

Scooter gasolina o scooter eléctrico

Las vacaciones ya son historia. Con la llegada de septiembre, muchos ciudadanos regresarán al trabajo o a su centro de estudios. Y en un buen porcentaje decidirán hacerlo a los mandos de un scooter. Algo lógico si se tiene en cuenta que los consistorios de las grandes ciudades están apostando por nuevos modelos de movilidad en los que se restringe el uso de los vehículos que más emisiones nocivas generan en episodios de alta contaminación.

Por ello, además de quienes acceden al mundo de la moto por afición, cada vez son más los titulares del carnet B que deciden aparcar su coche y desplazarse por la gran urbe al manillar de un scooter de dos o más ruedas. Sin duda, se trata de una sabia decisión, ya que este tipo de vehículos, en comparación con los automóviles, aportan numerosas ventajas a sus usuarios. Pero llegado el momento de “rascarse” el bolsillo, ¿qué interesa más: un modelo de gasolina o uno eléctrico?

Scooters de gasolina: los reyes del mercado

Actualmente, los scooters de 125 cc con motor de combustión interna son el tipo de moto más demandado del mercado español, como lo demuestra el que acaparen más de la mitad de las ventas. Y ello es así porque sus beneficios son muchos, empezando por el precio. Al respecto, la horquilla de tarifas es amplia y variada, pero en los puntos de venta pueden encontrarse scooters de 125 cc por menos de 1.500 euros. Además, llegado el momento de contratar el seguro obligatorio o de pasar por el taller, también habrá que pagar menos que si se tratase de un automóvil.

Otro de los atractivos de los scooters con mecánicas alimentadas de gasolina es que están disponibles en distintas cilindradas y con diferentes formatos, satisfaciendo así a todo tipo de usuarios en función de su carnet, experiencia, gustos, necesidades, etc. En este sentido, en los concesionarios es posible elegir entre los asequibles modelos de 125 cc de perfil claramente ciudadano y los maxiscooters que superan los 500 cc, con los que podremos realizar desplazamientos interurbanos con total solvencia y seguridad. Igualmente, los fabricantes nos brindan la posibilidad de adquirir scooters de rueda baja, de rueda alta y hasta de tres o cuatro ruedas.

¿Un scooter es más rápido que un coche en ciudad?

Independientemente del modelo que compremos, un scooter nos ayudará a llegar antes a nuestro destino en las horas de mayor congestión de tráfico. Y una buena muestra de que se desenvuelve como pez en el agua en el entorno urbano lo encontramos en un estudio elaborado por la Federación Europea de Asociaciones de Motoristas (FEMA) en 15 ciudades de nuestro continente. Si tomamos como ejemplo Dublín, en la capital irlandesa se constató que mientras un automovilista tardaba 75 minutos en completar un recorrido de 19 kilómetros, un motorista invertía menos de media hora.

Vehículos cada vez menos contaminantes

Y no sólo eso: un scooter de gasolina consume mucho menos combustible que un coche –en el caso de los modelos de 125 cc, algunos scooters brindan una autonomía superior a 400 kilómetros– y sus niveles de emisiones también son inferiores debido a las cada vez más exigentes normas Euro. Las mismas comenzaron a aplicarse en 1999 y desde entonces, según la Asociación de Constructores Europeos de Motocicletas (ACEM), las emisiones de monóxido de carbono y óxidos de nitrógeno de motos y scooters se han reducido más de un 90%.

En la actualidad, las motos y los scooters que se comercializan en la Unión Europea deben ajustarse a los requerimientos de la norma Euro 4. Y en 2020 entrará en vigor la nueva Euro 5, con la que se reducirán aún más los umbrales de las emisiones de monóxido de carbono y de hidrocarburos y óxidos de nitrógeno, contribuyendo así a que los vehículos que se ajusten a ella tengan más facilidades para circular por ciudad.

Y una vez llegado al destino, el aparcamiento es otra de las ventajas más apreciadas por quienes optan por moverse en moto o scooter. En este capítulo, el estudio “Radiografía del motorista en España” pone de manifiesto que el 92% de los encuestados valora no tener problemas para aparcar y el 74% afirma utilizar la moto o el scooter para desplazarse al trabajo o el centro de estudios.

Principales ventajas de los scooters de gasolina

A grandes rasgos, y a modo de resumen sobre las ventajas de los scooters de gasolina en el ámbito urbano, conviene tener en cuenta estos datos aportados por la Asociación Nacional de Empresas del Sector de Dos Ruedas (Anesdor):

  • En comparación con otros vehículos, las motos y los scooters de gasolina acortan el tiempo de los trayectos entre un 50% y un 75%.
  • Ocupan tres veces menos que otros vehículos en circulación y cinco veces menos en aparcamiento.
  • Sustituyendo el 10% del parque de otros vehículos por motos y scooters se reducirían los atascos un 40%.
  • Con 100 euros de gasolina, una moto o un scooter pueden recorrer hasta 3.000 kilómetros.
  • Una moto o un scooter de gasolina emiten 72 gramos de dióxido de carbono por pasajero y kilómetro, cifra muy inferior a los 104 gramos de un turismo.
Las ventas de scooters eléctricos, al alza

Queda claro, pues, que los scooters con motor de gasolina representan una magnífica opción para desplazarse al trabajo o el centro de estudios. Pero en los últimos tiempos les ha salido un competidor que cada día gana más adeptos: el scooter eléctrico. Volviendo al observatorio estadístico de Anesdor, en el primer semestre de 2018 se vendieron 2.439 motos eléctricas en nuestro país –de ellas, buena parte correspondieron a scooters–, cifra que representa un incremento de nada menos que el 256,1% respecto al mismo periodo del año anterior.

Obviamente, los scooters eléctricos comparten ventajas con los equipados con mecánicas de gasolina. Así, posibilitan llegar antes al destino que un coche y se aparcan mucho mejor. Pero suman una más que los convierte en unos magníficos aliados urbanos: su condición de vehículos limpios.

¿Qué tipo de beneficios aportan los vehículos eléctricos?

Los scooters eléctricos presumen del distintivo medioambiental de color azul reservado a los vehículos de cero emisiones, un plus a la hora de circular en ciudad frente a los modelos de gasolina con etiqueta verde (con un nivel de emisiones que se ajusta a las normas Euro 4 y Euro 3) o amarilla (más contaminantes al cumplir la Euro 2, más antigua y menos exigente que las citadas). Y ello se traduce en privilegios como el aparcamiento gratuito o con tarifa reducida en zonas reguladas, el acceso a áreas restringidas por contaminación o de prioridad residencial, el uso de carriles especiales, etc.

Otro beneficio a considerar llegado el momento de adquirir un scooter eléctrico es su autonomía. Tradicionalmente considerada su talón de Aquiles, hoy no lo es tanto gracias a baterías extraíbles que pueden recargarse rápidamente durante la jornada laboral o reemplazarse por otras ya cargadas, operaciones que facilitan tener el scooter siempre listo para circular. Y el desembolso por “llenar el depósito” es menor en un vehículo eléctrico que en uno de gasolina.

Continuando con el bolsillo, los periodos de mantenimiento de un scooter eléctrico son inferiores a los de uno convencional y eso se traduce en un mayor ahorro. Sin embargo, la puesta a punto no puede realizarse en un taller de confianza y es preciso acudir a un servicio posventa oficial –por lo general, más caro– al no existir aún una gran red de centros generalistas especializados en movilidad eléctrica.

Y si bien suele pensarse que el precio de un scooter eléctrico es mayor al de su equivalente de gasolina, no está de más recordar que existen ayudas públicas a su adquisición –como los planes Movea o Movalt–, que están exentos de pagar el impuesto de matriculación y que se benefician de importantes bonificaciones (descuentos) en el impuesto de tracción mecánica municipal. Y también pueden suponer un ahorro para los empleados y las empresas en materia de IRPF, así como en los impuestos de sociedades y de la renta.

Entonces, ¿scooter de gasolina o eléctrico?

Por todo lo expuesto, tanto los scooters de gasolina como los eléctricos son dos excelentes opciones para ir al trabajo o el centro de estudios por su agilidad, rapidez, bajo consumo y condición de vehículos eficientes y respetuosos con el medio ambiente. Ahora bien: ¿scooter de gasolina o eléctrico? La elección es muy particular y cada usuario tendrá la suya. Pero cualquiera que sea la decisión que tome, estará contribuyendo a generar entornos urbanos más sostenibles.

 

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